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Aral Thel es una empresa familiar quindiana fundada en 1989 con la dirección científica e investigativa del Dr. Javier Aristizábal Franco y la gerencia administrativa de la economista Lucena Bustamante González.

Aral Thel cumple 30 años de trayectoria en la investigación de plantas medicinales, logrando desarrollar una completa terapéutica natural para la salud humana.

Los miedos del inicio del año escolar

El ser padre o madre lleva a muchas responsabilidades, pero sobre todo a muchos miedos. Esta nueva transición de la salida de las vacaciones al nuevo año escolar trae algunos desafíos y ambigüedades. Por una parte, la entrada de los hijos al colegio nos permitirá hacer de manera más tranquila las actividades diarias; pero, la otra cara de la moneda es la preocupación por lo que les pueda pasar a nuestros hijos dentro de las aulas. A continuación, les contaré lo que a mí como médico y como papá me hace pensar al inicio del año escolar en mis hijos.

¿Las infecciones son más frecuentes cuando se está en el colegio?

Esta es una de las preguntas que las mamás me hacen en la consulta, dando siempre la misma respuesta de mi parte: claro que sí.  El colegio es un lugar donde entran en juego las siguientes condiciones:

1.    Mucha gente en poco espacio: los salones de clase son lugares donde en pocos metros se aglomeran de 15 a 40 personas, según el colegio y tipo de formación. Teniendo en cuenta el factor epidemiológico, la probabilidad de entrar en contacto con enfermedades de trasmisión aérea (por medio de las gotas de flugge o partículas que salen de la boca al hablar o estornudar) es más alta. Este factor no solo es del colegio, también ocurre en cualquier lugar donde los humanos nos juntemos en grupos.

2.    Gran número de portadores: los niños son perfectos portadores. En su mayoría tienen un sistema de defensa inmaduro que no ataca completamente los gérmenes dejándolos latentes para iniciar una nueva colonización. Por este motivo nuestros hijos son autobuses que llevan y traer diferentes patógenos.

3.    Poca receptividad a barreras de protección: El cerebro de un niño siempre estará en pie de la socialización a través del juego, es decir siempre buscara la manera de estar en relación con otros niños sin pensar en la posibilidad de contagio, por eso los tapabocas o el cubrir la boca al toser no son actividad que hagan de manera natural.  Este factor hace que sea más fácil la transmisión.

4.    No hay pañitos que alcancen a limpiar tanto moco: los niños, en especial los más pequeños, son máquinas productoras de moco, siendo muy difícil su limpieza y constante aseo.

5.    Muchos niños van enfermos al colegio: Hay muchos padres (yo también he cometido este tipo de errores) que llevan al colegio a los niños con síntomas gripales, pensando en su buen criterio que al ser una simple “gripa” no afecta a nadie. Obviamente la infección activa hace más probable las nuevas propagaciones.

6.    Las reinfecciones: siempre hay un riesgo que las infecciones virales se sobre infecten con una bacteria en el colegio, recuerden que son muchos seres humanos reunidos en un lugar cerrado.

Las lesiones o accidentes son una preocupación para los padres

Cuando los niños están en el colegio, están solos en su entorno social y a pesar de estar con cuidadores esto no garantiza que se puedan caer, raspar, cortar o simplemente tener un accidente en este ambiente escolar. Esto por desgracia no lo podemos controlar, por más de que fueras parte del grupo de profesores. Esto no nos tiene que hacer perder la paz, sobre todo cuando sepan que la mejor protección que tienen nuestros hijos ante estos infortunios es tener un sistema inmune fuerte. Si, el mismo sistema inmune que defiende a nuestros hijos de las infecciones es el encargado de hacerlos resistir un trauma o accidente. Si nuestros hijos tienen un sistema de defensas competente pueden estar al otro día del accidente jugando con los amigos, ya que este sistema se encarga de reparar todo lo que pueda salir afectado. La mejor manera de dejar de preocuparnos por esto es garantizar que tengan un sistema de defensa muy fuerte.

¿Cómo puedo tener las defensas de mi hijo fuertes?

1.    Alimentación saludable: esto es algo súper importante sobre todo en esta era de comida procesada. Enseñar a los niños a comer verduras, ensaladas y alimentos orgánicos es una manera indirecta de hacer que las células trabajen bien; si las células hacen bien lo que tienen que hacer, es poco probable que las infecciones ganen terreno y lleva a que la recuperación por una lesión sea más rápida.

2.    Actividad física: El moverse de manera regular en los seres humanos es una fuente inagotable de energía y de reserva inmunológica. Está claro, que el sedentarismo se asocia a una disminución en la efectividad de defensa del sistema inmune; por este motivo hay que fomentar el deporte en nuestros hijos no solo por su salud cardiovascular, también por sus defensas.

3.    Controlar el estrés académico y social: El estrés escolar es un tema que cada vez vemos más en nuestros hijos. La preocupación por relucir en lo académico y social puede llevar a que la angustia mental lleve al colapso físico, esto gracias a la hormona del estrés llamada cortisol. Si el cortisol esta elevado hace que las células de las defensas trabajen más lentas. Escuchar y apoyar a nuestros hijos es el primer paso para garantizarles una buena defensa hacia las infecciones y las lesiones.

Aplicando estos tres pilares en la vida de nuestros niños, puede llevar a que pasen un año escolar con menos preocupaciones. Recuerda que a pesar de todo se pueden enfermar o lesionar, siendo lo importante la recuperación y la adquisición de memoria inmunológica.

¿Cómo puede la terapéutica ARAL THEL mejorar la salud de mis hijos?

Durante 30 años ARAL THEL ha encontrado maneras de poder mejorar la calidad de vida y salud de muchos seres humanos, entre ellos incluido la salud de los más pequeños. Para esto tenemos las siguientes opciones para mejorar la experiencia escolar de los niños:

Nutrición, la clave de la salud: ARAL THEL BIOVIV a través de las vitaminas B12 de fuentes naturales (miel, polen, levadura) mejoran la producción de energía celular, regulan la flora bacteriana y mejora la producción de células de las defensas; además, la proteína de origen vegetal fortalece enzimas y da sostén a los tejidos.

Modulación: ARAL THEL TRIONI, con los polifenoles del fruto de Noni, ayuda al funcionamiento de las células blancas para que trabajen óptimamente a la hora de enfrentar las infecciones, además mejora la respuesta a la inflamación causada por lesiones.

Controlar las infecciones respiratorias: ARAL THEL ORTIGA es un antihistamínico natural que regula la producción de moco y la liberación de histamina en la vía aérea, mejorando la evolución de las principales infecciones respiratorias altas y bajas (resfriado común, rinitis y bronquitis). 

Mejorar el drenaje de moco: ARAL THEL JARABE DE COCO previene la oxidación del moco durante la alergia e infecciones respiratorias previniendo con esto la probabilidad de sobreinfecciones y sus complicaciones.

 



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